uN Día eN eL CaMPo
[16/11/2008] - La semana pasada a mis hermanas se les ocurrió organizar "un día en el campo". Y allí fuimos, al campo de toda la vida, a Estella del Marqués. Pasadas las 12 del mediodía, ya estábamos en camino… en el que
echamos más de media hora de la caravana que había. ¡Todo el mundo al campo! La verdad es que el tiempo invitaba a ello. Aproveché para llamar a MJ que venía de Alicante y ya estaba camino de Jerez desde Sevilla. También aprovechamos para abrir unas cervecitas (que no teníamos abridor e improvisamos con el llavero del Marbella) antes de que se calentaran. Al llegar no encontrábamos el sitio, así que decidimos realizar una desesperante "excursión" con barro incluido mientras esquivábamos a los pesados de la ginkana que había por todos lados.
Una vez llegaron todos los "invitados", la cifra ascendió a 44 entre personas y peatones. Yo veía primos por todas partes (de ambos bandos) pero, sin duda, los más especiales fueron todos los peques, la nueva generación. El "Mofly", Vicentito, María y Andrés, los dos de mi prima Vicenti, las niñas de Meli y Pili… en fin, una minipandi curiosa. Tres mesas llenas de comida a rebosar (a nadie se le ocurrió llevar tortilla… ¡qué va!) y bebidas de todo tipo. En el
apartado de "juegos": balones, diávolos, petanca y lotería… aunque el Londro y yo preferimos hacer "senderimo" y "ver escaparates"… pero lo único que vimos fue un corral lleno de pollos. Cayendo ya la tarde, se fue iendo todo el mundo uno tras otros… y todavía había por allí algún despistado de la ginkana con el mapa en la mano.
De vuelta a casa, llamé a mis dos niñas chicas: a MJ para quedar para vernos mañana, y a Lauri para "descojonarnos" contándonos anécdotas de los tiempos del instituto… ¡qué buenos ratos! Por supuesto, cayeron las del sillón del 850 del Montoya y la del pedo en la biblioteca… todavía me duele la barriga de la risa.
