SeGúN uN eX-aSTRoNauTa eSTaDouNiDeNSe… “No eSTaMoS SoLoS”
[22/04/2009] - El ex-astronauta de la NASA Edgar Mitchell, que viajó a la Luna a bordo del "Apolo XIV" en 1971, está convencido de que hay vida extraterrestre. Además, cree que el gobierno de su país conoce la existencia de estos seres y que la mantiene en secreto a propósito.
Por eso, instó a la administración de Barack Obama a revelar lo que sabe sobre la vida extraterrestre y los platillos voladores. Un portavoz de la NASA declaró al respecto que la agencia espacial no participa "de ninguna forma" en una maniobra de ocultamiento: "La NASA no se ocupa de los ovnis".
Mitchell creció curiosamente en Roswell (Nuevo México), el lugar donde supuestamente se estrelló un ovni en 1947. Afirma que los militares estadounidenses hicieron entonces todo lo posible por ocultar el hecho y evitar que los testigos hablaran. Él, como persona confiable y a la vez oriundo del lugar, debe ahora contar la historia real y sacar a relucir la verdad. Añadió que hace diez años consiguió que lo escucharan en el Pentágono, donde habló con un almirante -cuyo nombre no reveló- y que logró confirmar el suceso de Roswell.
más de uno se perdió por el camino (con mapa de "Google earth", coordenadas y flecha fluorescente incluidas) y tuvieron que recurrir al viejo truco de la llamada al móvil. Nada más llegar, me sorprendió ver que sólo dejaban aparcar a los coches negros… todos eran negros, excepto los dos últimos que llegaron. Nos faltó tiempo para liarnos con el tinto de "La Casera" (que está muy oscuro pero no sabe tan fuerte como cuando tú te lo preparas). Todos coincidimos en que aquello estaba genial para pasar los dominguitos: barra de bar, zona vip, carros para el Rocío… En homenaje a Curro, se me ocurrió hacerles unas etiquetas
a las botellas de whisky con el rótulo "Agua de los charcos" y a las de ron con "Agua de los floreros"… ¡y es que lo que no se nos ocurra a nosotros!
chupitazos nos duró poco. Me tenía que haber llevado la camisa del Kábbala… Para la merienda, soplaron las velitas de la tarta con el número 28 y entregamos los regalitos. Y más tarde, llegó la genial sesión de fotos con Fermín (que estuvo muy cortado durante todo el día) y el Londro: con las gomas en las barriles de vino, con los gorros de paja, en el carro iéndonos para el Rocío, en la sala vip de "Las Tablas Disco" (que más bien parecía donde dormía Heidi en casa del abuelito) con el gorro mexicano…