CuMPLe De Bea Y MiRi
[04/04/2009] - Esta vez se celebró en unas viñas de los tíos de Juanma, situadas en la carretera de Sanlúcar, pasando Las Tablas. Como era de esperar,
más de uno se perdió por el camino (con mapa de "Google earth", coordenadas y flecha fluorescente incluidas) y tuvieron que recurrir al viejo truco de la llamada al móvil. Nada más llegar, me sorprendió ver que sólo dejaban aparcar a los coches negros… todos eran negros, excepto los dos últimos que llegaron. Nos faltó tiempo para liarnos con el tinto de "La Casera" (que está muy oscuro pero no sabe tan fuerte como cuando tú te lo preparas). Todos coincidimos en que aquello estaba genial para pasar los dominguitos: barra de bar, zona vip, carros para el Rocío… En homenaje a Curro, se me ocurrió hacerles unas etiquetas
a las botellas de whisky con el rótulo "Agua de los charcos" y a las de ron con "Agua de los floreros"… ¡y es que lo que no se nos ocurra a nosotros!
A la hora de comer, los filetitos se quedaron cortos y nos lanzamos a por las hamburguesas. De lujo se estaba allí sentado en el murito, dándonos el solecito en la cara y viendo a lo lejos como saltaba la perra sobre la hierba que la cubría. Y a la hora del postre, cogimos por banda la botella de Vodka Caramelo y a
chupitazos nos duró poco. Me tenía que haber llevado la camisa del Kábbala… Para la merienda, soplaron las velitas de la tarta con el número 28 y entregamos los regalitos. Y más tarde, llegó la genial sesión de fotos con Fermín (que estuvo muy cortado durante todo el día) y el Londro: con las gomas en las barriles de vino, con los gorros de paja, en el carro iéndonos para el Rocío, en la sala vip de "Las Tablas Disco" (que más bien parecía donde dormía Heidi en casa del abuelito) con el gorro mexicano…
Pasadas las 7 de la tarde, llamé a Lauri para contarle cómo nos lo estábamos pasando. Ella sabe que siempre que me lo estoy pasando genial, me acuerdo de ella. Cuando anocheció, nos marchamos y seguimos la fiesta en casa del Londro. De allí, al "Siete" y luego a "Kábbala", donde creo que Buly estuvo con nosotros.
en la Alameda Vieja encima de un servicio público… Y ya que estábamos allí, nos metimos por todos los rincones para verlo todo: una antigua farmacia con sustancias extrañas en botes, una exposición de fotos de Semana Santa, los jardines, etc.
nos dirigimos hacia el "Kapote", donde primero se nos unió Vero y Javi mientras estábamos en la terraza, más tarde, Pipo y Miri, y al final, Londro, Dani y Amalia. Y como mañana era el cumpleaños de Migue, allí mismo le cantamos y le dimos nuestro regalito: un juego para la PS3 de "Stars Wars: El poder de la fuerza" (a Migue es fácil buscarle algo…).
había una actuación especial. Esta vez corría de la mano de
Lauri se percató de que alguien más iba a salir al escenario. Cuando lo vimos, todos pensamos lo mismo: ¡vaya pinta de moro que tiene! En efecto, así lo corroboramos cuando lo oímos cantar y tocar la gitarra. Y ella que hasta que no se acabara aquello, no se quería ir. Y el cartel en la puerta de la actuación del Capullo de Jerez para el sábado que viene…
"V" aunque, para variar, los tíos iban de tías (es algo que nos gusta). Javi llevaba una melena rubia y el Londro, más que Diana parecía Oto (el conductor del autobús de Los Simpsons) vestido de cucaracha.
Presumida…). Eso sí, la manzana rodó por media Chipiona. Lauri tampoco se lo quiso perder, y apareció vestida de Reina Medieval, aunque no le hacía mucha gracia el gorrito que llevaba… da igual, ella siempre será la Princesita prometida. Ya junto al escenario, llegaron el Peluca vestido de Felipe VI (en realidad iba del Rey Melchor liándose un porro bajo la atenta mirada del moro) con la novia (que no sabíamos muy bien si iba de Lacasito o de bola de árbol de Navidad).
desventuras de Miguel vestido de romano… Habría que verlo en la parada del autobús con la faldita, la capa, las mallas y el "pilum". La gente le preguntaba que si estaba haciendo guardia o qué. ¡Yo me hubiera desconjonado! Luego, cuando se cruzó con uno disfrazado de Cristo y no se le ocurre otra cosa que desenfundar la espada e ir a por él… Al principio, el otro no lo entendía muy bien, pero luego, al explicarle que era un romano, se dejó atacar. ¿Y para qué se le ocurrió proponer que para el año que viene nos disfrazáramos de "Comando G"?… ¡No vea el mosqueo que cogió cuando le dije que el más apropiado para él era el de Tini (el gordo que iba de búho y conducía la nave)! Exclamó, "¿me estás llamando gordo?"
de una ocasión ha mantenido con Gustavo sobre si el Alien de la película era inteligente o no… Obviamente, el que sí era inteligente, era el de "Depredador", y ahí vino lo mejor cuando Miguel exclamó: ¡Es feo, pero inteligente… como nosotros! Aquello casi se viene abajo de la risa. Y para terminar, como no, hablamos de mi disfraz de Koji. Propuso a Juanma que se disfrazara de Mazinger y que me llevara a mí en "papahuevo". ¡No nos podíamos creer que se supiera los nombres de todos los robots del Dr. Infierno! Yo conté que, en realidad, en los capítulos, Sayaka nunca dice aquello de: "¡Pechos fuera!"… es curioso.
Zarzuela, y me tocó un lote de productos de padel. Jesús Sánchez se puso nervioso nada más verlo y no me quedó más remedio que negociar con él. Luego, se repartieron los polos de recuerdo y comenzó el festival de marisco y pescaíto frito cortesía de la cúpula de Distrimedios.
donde ya nos estaba esperando Vero con dos amigas del Pans, Ara y Jenny. Croquetas, choquitos y lagrimitas compusieron nuestras tapitas. De allí, para "La Gitanería", el bar de la c/ Ancha donde estuvimos el 31 de Dicciembre. Más tarde, se nos unieron la Pipo y el Londro. La frase del día fue: "¿Por qué va la gente a Kábbala Club?"… Según la Ara "¡Porque va Fonfiii!". Ya en estado de gracia, desde el otro rincón surgieron el duende y las bulerías. Llamé a Lauri para que viviera con nosotros aquel momento en directo, pero seguramente estaría en clase. Destacar que acabamos con las botellas de Barceló, a pesar de que el hermano de Ara nos aseguró que había de sobra… no nos conocía. Al final fueron mil copas más los chupitos cortesía de la casa.
me aseguró que nos íbamos a reír, allí fuimos. La cita era en "Sala el Triple", un antro muy escondido por la zona del Parque Empresarial Oeste, en la Calle Joyería. Aquello estaba lleno de gente de lo más variopinta.
con el que me encontré no hace mucho en Bereber. Nos costó trabajo ponernos de acuerdo, pero al final, decidimos tomarnos unas copitas en Kábbala y recordar viejos tiempos.
Londro y Jose Mari, que estaban con Juanlu, tras las copitas "de compromiso" con los compañeros del trabajo y de Adatelis. Allí nos tomamos las primeras tapitas y luego nos fuimos a comer mollejas a un bar escondido por la Asunción. Hoy, la cosa iba de lugares bohemios, asi que "el postre" nos lo tomamos en otro sitio nuevo para mí, un bar de la c/ Ancha que se llamaba "La Canaleja", donde surgían las bulerías cada dos por tres. Mi primo Jose Mari "aparcó la locomotora" en la puerta (si preguntáis por qué, miradlo en la foto) y desde allí estuvimos hablando por teléfono con Lauri, a la que intentó convencer para
que se viniera diciéndole: "¡¡¡Primaaa, vente pa caaaa… en el Talgo, en los Amarillos, en un taxi… en lo que sea, que nosotros te lo pagamooos!!!".
de los compañeros del "otro lado", a convencer a Miguel Angel para que se viniera. El siguiente destino era el antiguo "Restaurante Belaquio", reformado ahora en una especie de bar de copas. Allí nos esperaban Juanma y Juana.
"Duque" (Matute). Le pusieron chupitos hasta a Jose Luis y a Juancho, y eso que no estaban. Este año, el discurso lo dimos un poco entre todos, cada uno dijo unas palabras (empezando por el Córdoba, a petición popular) y nos felicitamos las fiestas mientras Alejandra y Raúl nos inmortalizaban digitalmente. El sorteo de este año incluía una tarjeta de Wifi Jerez y varias PDAs.
novia viendo el campo cuando llueve… así que nos sentamos a la mesa. Miguel fue el único que se atrevió a probar el vino de guiso. Insistimos en un par de ocasiones, pero José Manuel Córdoba no quiso dedicarnos unas palabras, a pesar de presidir la mesa.
había justo en frente, a ver el BarÇa-Madrid. No faltaron los tentenpiés que la camarera nos ofrecía cada dos por tres (jamoncito, salchichón, tortilla, gambas…). Aparecieron a tiempo el Londro, Miri y Pipo. Del partido, más o menos lo esperado: perdimos gracias a la ingratitud de un tal Eto’o.
"se cargó" aún más literalmente… ¡allí no se podía ni estar del tufo que había! Nuestro siguiente destino fue el "Géminis Norte", donde estuvimos "tomando el fresco" en un sofá de fuera. Tanta rasca hacía, que algunos estábamos incluso temblando.
La excusa esta vez era el monólogo de los miércoles. No sabíamos ni quién era, pero siendo uno de la "Paramount Comedy" no podía ser muy malo. Llegamos pasadas las 22:30 h. porque creí que esa era la hora de la actuación, pero nada más llegar me lo "recordó" Silvita, a la que envié la invitación por los eventos del Tuenti.
llevarle a Nayara la peli "Lilo & Stitch 2". Allí, tras contarnos nuestras cosillas y darle un "tiento" a las cervecitas y a las patatas fritas, nos preparamos unas pizzas caseras al gusto (aunque para algunas el gusto era de tres dedos de gorda).
El arroz se nos olvidó en el coche y, sin tenerlo pensado, en la iglesia de "Las meonas" nos pusimos en 1ª fila para presenciar el enlace. Para hacer tiempo, nos fuimos al "Buda" a tomarnos una cervecita. Ya en el "Club Nazaret", a la entrada del "Salón de los espejos", el lugar donde servían el fino y el oloroso parecía lo de "Supervivientes" con las tres antorchas encendidas.
toda la noche, y mucho jamón y mucho queso, por eso puntué con un 9 la cena. No les puse un 10 porque había Pepsi y Kas. Lauri si se lo dio porque al menos había "Red Bull", lo que ella bebe ahora.
De allí nos fuimos a una peña flamenca de la calle Arcos, donde empezamos a pedir "por botellas" (a 50 € cada una) y donde empezó realmente la fiesta. Una tras otra se fueron entrelazando las bulerías que iban surgiendo… apareció el duende (que en verdad no sé cuando se nos agregó), y también apareció por allí el Farruquito.
junto a la tartita y los chupitos de ron miel con nata y canela. De regalo, una camisa negra del "7 camicie" que le estaba pequeña. Como sobraron sandwitches, los liamos y los metimos en el maletero. Con estos prolegomenos, llegamos al Kábbala de aquella manera… aunque por el camino se quedaron el ITV, María, Ñoño, Vero y Javi.