CaRNaVaL De CHiPioNa
[01/03/2009] - Como el tiempo anunciaba tormentas, decidimos irnos al Carnaval de Chipiona el viernes y disfrazarnos ese mismo día por si acaso. Después de 2 o 3 años sabáticos para mí, este era el año de las series "ochenteras". Vero, Pipo, Miri, Javi y el Londro decidieron vestirse de "Los Visitantes", aquellos lagartos camuflados de la serie
"V" aunque, para variar, los tíos iban de tías (es algo que nos gusta). Javi llevaba una melena rubia y el Londro, más que Diana parecía Oto (el conductor del autobús de Los Simpsons) vestido de cucaracha.
Llevaba mucho tiempo queriéndome disfrazar de uno de los personajes favoritos de mi infancia y, siguiendo mi instinto de perfeccionismo, con la ayuda de la mejor madre del mundo, conseguí confeccionarme el disfraz de Koji Kabuto, aunque prácticamente nadie me reconocía (estos niños de hoy en día no tienen infancia). Los primeros en aparecer por el piso fueron Juanra y Ana: uno vestido de Príncipe (más bien parecía un paje de los Reyes Magos) y la otra de Blancanieves (o Heidi, o la Ratita
Presumida…). Eso sí, la manzana rodó por media Chipiona. Lauri tampoco se lo quiso perder, y apareció vestida de Reina Medieval, aunque no le hacía mucha gracia el gorrito que llevaba… da igual, ella siempre será la Princesita prometida. Ya junto al escenario, llegaron el Peluca vestido de Felipe VI (en realidad iba del Rey Melchor liándose un porro bajo la atenta mirada del moro) con la novia (que no sabíamos muy bien si iba de Lacasito o de bola de árbol de Navidad).
El sábado no estábamos para muchos trotes, así que decidí dejar aparcado el planeador. Además, tenía el disfraz que parecía que había tenido una auténtica batalla con el Mazinger… la madre de Lauri se lo imaginaba y se descojonaba. Entre el cinturón que apareció dentro del bolso de Lauri… hasta las botas que estaban destrozadas por todas partes. Pero el domingo por la mañana sí que cogimos el caminito y me fui con Javi y el Londro de cervecitas, antes de regresar a Jerez.
además, comprobaba cómo funcionaba el GPS TomTom que me compré hace poco. Tras aparcar el coche por allí cerca, llegué a lo justo al Banco de España. El funcionario, con la desgana habitual y tras contar las monedas, me dio los 68′92 € correspondientes al cambio. Al salir, pasadas las 14 h., mientras curioseaba observando los tranvías, llamé a Lauri y quedé con ella para recogerla en la Universidad. De camino al parking, en una tienda de la calle Zaragoza, me llamó la atención un muñeco que había en el escaparate y que salía de una caja roja… ¡era el muñeco de "Saw"! Un regalo perfecto para ella, pero la tienda estaba cerrada ya. ¡Y nosotros dos sin haber visto todavía la 5ª entrega!
pedimos unos serranitos en una de las cervecerías y luego nos dimos unas vueltas por allí. La fotito para el álbum no podía faltar. Nos la hicimos junto a la pista de patinaje. Luego, intentamos ir a la tienda de "7 camicie" que había en una calle cercana, pero quedaba muy lejos, así que nos volvimos y entramos en el Zara, donde me compré una camisa marrón para la cena de esta noche. Lauri buscaba un vestido rojo, pero no le gustó ninguno. ¡Muy bien que nos lo pasamos los dos de compras! Poco antes de las 18:30 h. ya íbamos de recogida. La volví a dejar en su Universidad y, tras perderme un par de veces por Sevilla con GPS y todo, caminito para casa y rapidito, que llegaba tarde a la cena de empresa.
echamos más de media hora de la caravana que había. ¡Todo el mundo al campo! La verdad es que el tiempo invitaba a ello. Aproveché para llamar a MJ que venía de Alicante y ya estaba camino de Jerez desde Sevilla. También aprovechamos para abrir unas cervecitas (que no teníamos abridor e improvisamos con el llavero del Marbella) antes de que se calentaran. Al llegar no encontrábamos el sitio, así que decidimos realizar una desesperante "excursión" con barro incluido mientras esquivábamos a los pesados de la ginkana que había por todos lados.
apartado de "juegos": balones, diávolos, petanca y lotería… aunque el Londro y yo preferimos hacer "senderimo" y "ver escaparates"… pero lo único que vimos fue un corral lleno de pollos. Cayendo ya la tarde, se fue iendo todo el mundo uno tras otros… y todavía había por allí algún despistado de la ginkana con el mapa en la mano.
durante un buen tiempo y, no era para menos, porque nos invitaron a varias jarras de rebujito, jamón, queso… vamos, que nos trataron muy bien gracias a nuestro embajador Alfonso Rico. Y de allí, para la del Caché, donde ya desde temprano había marcha. Tampoco faltó mi llamadita de rigor, este año a Lauri, que me aseguró que se vendría el jueves para Jerez.
donde siempre estuvo, abandonando así la avenida aquella junto al parque. Y la segunda es que tenía ganas de estar en la feria con la más peques de mis amigas, con mi amiga Lauri.
vimos a los Mestre que iban con Rocío (la prima de Badajoz), a la cual no había conocido en un primer momento. Se le daba un airecillo a Alba, pero ni idea de quién era, el cambio de esta chavala ha sido espectacular.
me acuerdo que me preguntó si me gustaba viajar y si quería ir a Portugal con ella. La verdad, por aquel entonces pensé que aquella proposición era fruto de esas típicas conversaciones que surgen en las noches de juerga y que al final se quedan en nada… pero no… me sorprendió.
una habitación en una casa que tenía la escalera de caracol más estrecha que he visto en mi vida (como para llegar con 2 copitas de más…). Nos gustó el "ático" y nos quedamos allí. Soltamos las maletas y del tirón nos fuimos a una calita cercana. Hacía algo de viento, pero no nos importó. Tati, en su afán por curiosear, se adentró por allí a investigar y se encontró con una parejita en posición de "desahogo"… en fin… A nosotros se nos pasó la tarde hablando de nuestras cosillas inmersos en esas intensas conversaciones que tanto me gustan. Ya de noche, fuimos a cenar a un restaurante donde casi reventamos de tanto comer… y de postre, ¡¡¡un heladito con 3 bolas!!! Total, que a eso de las 12, como los niños buenos, ya estabamos acostaditos… ¡como no había Barceló!
Nos quedamos dormidos escuchando a "los animales del establo"… ¡yo no sé de dónde venían esos ruidos!
y de vuelta, nos paramos en las ruinas de una fortaleza a curiosear un poco. Ya duchaditos, hicimos algunas fotos en un jardín que teníamos al lado de la casa, entramos en un pub irlandes donde las mesas estaban en el techo y jugamos una partidita de billar (todavía no sé de qué color eran mis "pelotas"). Cenamos en el "Celta snack-bar", Tati compró su bolita de nieve para su colección y yo le compré un regalito a mi compi del alma, a mi MJ, no me podía olvidar de ella. Al regresar a nuestra habitación, como hoy era jueves, no podía faltar nuestra cita con el "Kábbala club", así que Tati se puso la camisa e hizo que me sintiera como en casa… vamos, en mi 2ª casa.
pero entre la charla y los despistes, al final nos encajamos de nuevo en España. Paramos en el mismo sitio a comernos nuestra baguette de tortilla, repostar, y ya no parar hasta llegar a Jerez a eso de las 5 de la tarde.
(en Vistahermosa, vamos). Hacía un poquitín de levante, pero se estuvo de lujo. El día se nos fue entre el papeo (el picadillo de la MJ, el quesito y jamoncito de Sara, y mi pedazo de tortilla) y la captura de chirlas en la orilla.
viendo el partido de Letonia contra España (0-2), emprendimos la marcha Javi, Vega y yo. Como era temprano, nos tomamos la primera en el Kábbala con MJ, que trabajaba esta noche.
pero al final, estuvimos bien. Nada más llegar me encontré con Lolo y Bea. Ya montado el tenderete, empezaron a rular los tintitos con limón en los vasos de Barceló. A lo tonto, a lo tonto, entre partiditas de cartas, patatitas y pipas, cayeron 4 ó 5.
En la lista de los "rajaos" figuran Javi, Celui, Willy y Alfonso Rico, aunque a este último le podemos dar por buena la excusa de la boda.
hace tiempo, coincidiendo con el "Día de Jerez" y la "Fiesta de la cerveza". Quedamos a las 8:45 h. en la plaza de toros. Menos mal que me dio tiempo de ver ganar a Alonso en la carrera de esta mañana. El día comenzaba bien.